Los torneos de Póker representan la forma más popular y divertida de jugar al Póker. En los torneos, todos los jugadores comienzan con la misma cantidad de fichas, y las partidas se suceden hasta que todos los participantes hayan perdido sus fichas, ¡menos el ganador!, que es quien se queda con todas. Hoy por hoy, cuando nos referimos al póquer deportivo tiene que ver con la modalidad de torneos y sin duda alguna es ésta la que ha convertido al póker tan popular.
La posición alcanzada: es importante señalar que la posición en la que terminamos un torneo se decide en el momento en el que nos quedamos sin fichas. En el caso de que esto suceda y quedan aún seis jugadores en competición habremos quedado automáticamente en séptimo lugar. Así que lo más importante a la hora de afrontar un torneo es ubicarse en la posición más alta posible.
La división de premios: en este caso el ganador del torneo no se queda todo el dinero del bote de premios. La inscripción de todos los jugadores genera un pozo de premios que se repartirá entre los primeros clasificados de acuerdo a una estructura establecida previamente. Por ello, debemos tener en cuenta la primera característica y saber que los premios se reparten entre los mejor clasificados por lo que dependiendo de las circunstancias, el entrar en premios puede ser nuestro primordial propósito si no contamos con las suficientes fichas para optar al primer puesto.

